miércoles, 30 de septiembre de 2015

Blog 4 - La noche boca arriba

La noche boca arriba, por Julio Cortázar es un cuento muy extraño. Es un cuento confuso porque no sabemos que es la realidad. Aún el protagonista no está seguro. Al principio, pensé que la vida real del protagonista fue la vida en el hospital y la de los Aztecas fue solo un sueño. Yo lo pensé porque “¿Cómo puede un Azteca soñar sobre el futuro?”. ¡Sería imposible! También, cuando la profesora sustente nos dijo que el hospital fue la realidad, ella apoyó mis pensamientos.

Sin embargo, después de la discusión en clase con profesor Serrata, creo que la realidad es el opuesto. Pienso que los Aztecas son la realidad y el hospital es el sueño. Una razón es porque el protagonista no sabe los nombres de las cosas del futuro. Por ejemplo, la motocicleta es “la máquina saboreando el paseo”. También, solo había olores en la vida de los Aztecas. Este hecho y que hay más descripciones detalladas en la vida de los Aztecas, apoyan mi argumento que los Aztecas son la realidad. Además, después de ser la investigadora, aprendí que las obras del autor Cortázar son influidos por el surrealismo. Por eso, es posible para el protagonista de su cuento a soñar sobre el futuro aunque nunca ha vivido en una época con estos edificios y tecnología. 


Es interesante que el lector real necesita adivinar que es la vida real. Por eso, es un cuento único a todos que he leído. Sin embargo, prefiero los cuentos concretos que yo sé exactamente que está pasando. 

2 comentarios:

  1. Yo también pensaba que la realidad fue en nuestro tiempo y pensaba la misma pregunta de cómo un Azteca podía tener sueños del futuro. Pero, después de nuestro discusión, me dio cuento que hay muchas pistas que muestran que la realidad es la tiempo de los Aztecas. Un ejemplo es que el protagonista no dice los nombres exactos de cosas en nuestro tiempo. Solo dice que hay instrumentos metales. Hoy en día, podemos tener sueños sobre el futuro que variar persona a persona, pero no sabemos si nuestros sueños serán la verdad. Pues, es posible que el protagonista tuve este sueño sin saber si eso era el futuro real.

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  2. Estoy de acuerdo, era sorprendente leer y aprender que la realidad fue el opuesto que lo habíamos estado pensando. Los olores están un signo de la realidad que no me di cuento el primer vez que leí lo, y pensé originalmente que el razón que no sabía las palabras correctas era solo para ser poética. Otro ejemplo de un signo de la realidad es que esta tan contento en el hospital, y no te duele nada de sus heridas, pero el los siente en la selva. Prefiero los cuentos con elementos surrealistas, pero es difícil leerlos en español todavía.

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